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2 agosto 2010

Desde La Paz, Bolivia

Monte Illimani

Con una certeza curiosa y mucha admiración vi desde la altura a mi arribo a La Paz (Bolivia) al imponente Lago Titi Caca. No dejaba de maravillarme con su inmensidad que aún desde mi visión de altura (viajaba en avión), no alcanzaba a definir, pues a la distancia no podía distinguir los márgenes de la orilla opuesta. 

Luego aterrizamos en la localidad de El Alto, que es obviamente la parte alta de la ciudad. El Alto está situada en la superficie altiplánica de Bolivia y desde ahí se desciende a La Paz, como si bajáramos por un embudo y por las paredes de éste la casas, los barrios que cuelgan y serpentean en un sinfín de calles y construcciones urbanas que se entremezclan con imponentes roqueríos de una belleza enigmática, hierática, pero noble. 

También en el sector alto, en su plano y vasto territorio se levantan tres imponentes guardianes del paisaje y de sus gentes: El alto y bello Illimani con su cumbre glaciar; el Mururata que significa descabezado, por su planicie casi pareja en la parte alta; y el majestuoso Illampu que se alza enorme en su altura y anchura en una de las costas del Titi Caca.

 

Mururata (Descabezado)

Ver esta maravilla sobrecoge y al mismo tiempo brinda una gran paz acompañada de la certeza de la presencia de Dios el creador Inteligente y poderoso. 

Durante los 3 días de mi estadía en La Paz, para cumplir con tareas de la Misión encomendada por la Hna. Pilar González,  Sacerdote Mayor a cargo, tuve la misma sensación: que estaba en un lugar que no me era ajeno, del cual podía sentirme parte y de algún modo que era evidente sólo en mi espíritu, me sentía parte de todo lo que me rodeaba. 

Las personas en La Paz son gentiles, alegres y se mezclan armoniosamente con atuendos muy típicos los unos y más modernos otros. Es una ciudad diversa en todo sentido y que obviamente no está exenta de los ajetreos y males de las grandes urbes, sin embargo algo irradia esta ciudad con su curiosa geografía muy próxima al Centro Ceremonial de nuestros Ancestros: Tiawanacu. 

Hace muchos años que Cristo nos pedía establecer misión en esta ciudad y tenemos la certeza de que la siembra que nuestros ancestros obraron es este lugar, dará los frutos que Cristo determinó dentro del Plan. ¿Para cuándo?, eso no lo sabemos. Sólo sabemos que ahora nos toca a nosotros continuar la siembra, allanar el terreno para el Plan y anunciar en esas tierras ancestrales la pronta venida de Nuestro Señor y reunir a los suyos, aquellos que quedaron en la espera del Nuevo Tiempo que anuncia desde épocas antiguas el retorno de CristoJesús, nuestro Señor. 

Sabemos que hoy los ancestros están activos en el desarrollo del Plan y que desde su órbita nos acompañan y guían, de tal modo que podemos adentrarnos en la vivencia espiritual de las claves y signos que nos dejaron para comprender cuales son los senderos que debemos recorrer, para encontrar y guiar hasta Cristo, a los que desde siempre pertenecieron a la estirpe. 

Nuestra palabra hoy hacia los creyentes es la que anuncia y prepara el espíritu de buena voluntad, de quienes deberán reconocer al señor en Su Día: Anunciamos que la segunda Venida de Cristo nuestro Dios está en cierne para los mundos, declaramos que todos los cambios que están ocurriendo son la preparación y la suscitación de la presencia del Reino que activa sus Ordenes para un descenso portentoso y transformador. Invitamos al espíritu que quiera recibir del nuestro, los medios y el Orden para colocarse en la espera activa, para que se abra y comience a vivenciar a La Madre Sabiduría: el Espíritu Santo que todo lo enseña, y hacer una Nueva Vida caminando en conciencia y opción libre ante Dios, para ascender con Cristo a la Casa del Padre. 

No de religión, ni Iglesia hablamos, sino del Sacerdocio de Cristo que junto a todos los Consagrados, los de ayer y los de hoy, camina hacia el Tiempo de Cristo, el Milenio de Paz. 

Desde Arica y Parinacota, Chile; y La Paz, Bolivia, somos Misión para Cristo y la Dispensación del Tabernáculo.

Illampu Lago Titi Caca.

Angélica Aguirre

Consagrada Misionera

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