Si miramos los hechos noticiosos en los últimos dos años, especialmente en los últimos meses, incluso en los días después de la advertencia que nos fue enviada en forma de movimiento de tierra y agua en una amplia zona del país, nos encontramos con que posteriormente ya ha habido sismos en Turquía, Taiwuan, y ahora también en Cuba, sumado a inundaciones en España, y hielos como nunca en el norte de Europa.
Podemos hacer como que no vemos, podemos decirnos a nosotros mismos que siempre fue así, que en toda la historia del planeta ha habido estos cambios, que sólo ahora podemos saber… y es cierto que ahora podemos ver como nunca antes… y aún así en el momento crucial todo se detuvo, en el remecimiento que recibimos, nada funcionó… pero el tema es que desde el tsunami en Indonesia, estas manifestaciones no han parado, y en los últimos días han sido como en enjambres…
Entonces con todo esto, si no elevamos la mirada, nos quedaremos con las explicaciones que nada explican, con la visión corta que nos hace sentir que ya pasó, y que de ahora en adelante todo va a mejorar… pero siguen habiendo movimientos!
Y de las muchas preguntas que surgen en el corazón de cada uno, las respuestas no están en los esquemas que hemos adquirido según nuestra cultura, o la formación intelectual y científica, sino en nuestro espíritu, en la sabiduría que nuestro Creador puso dentro de nosotros a su imagen y semejanza… en el espíritu puro que vive en nosotros, y a través de ese espíritu y su sabiduría establecer una relación personal e íntima con el Dios que es vivo y real, no esa imagen que nos formamos cuando nos mostraron en el colegio, ni la que deformamos cuando nos enojamos porque no nos resultaban las cosas como queríamos, sino con esa Persona Divina real, que habla, tiene voluntad, interactúa y se manifiesta como Él quiera al corazón inocente que se pone de frente para preguntar: ¿cuál es la causa Señor que nos envíes este mensaje? ¿Para qué nos has remecido? ¿Qué quieres que aprendamos de esto?
Porque nos sorprendimos de la magnitud del terremoto, y también de la fuerza de las aguas, pero tal vez nos sorprendimos aún más de los efectos que esto ha tenido, porque ante los saqueos muchos dijeron: pero si Chile no es así, y más sorprendidos y abrumados nos vemos al saber que no solo la necesidad movió este caos, porque también personas con recursos, profesionales… médicos también participaron de esta locura colectiva!!; ya hemos mencionado quede todo lo preparados que se suponía que estábamos … nada funcionó; que los edificios antisísmicos no lo son tanto; que del país ordenado y con una economía sólida, que estábamos tan contentos porque la crisis económica nos había pillado bien parados, ahora resulta que tenemos tantas necesidades, tantos sin casa, sin trabajo, tanto por volver a formar y ordenar… reconstruir: caminos, hospitales, sistema de salud, etc.
Entonces la pregunta: ¿qué tenemos que aprender de todo esto?
Que todo lo que creíamos seguro… no es tan seguro, que en estos tiempos en que todo cambia, no nos sirve lo que hemos aprendido de experiencias anteriores porque estamos en un tiempo como nunca antes, sin precedentes, por lo que necesitamos también encontrar la respuesta nueva, no la que nos habían dado según lo que vivieron nuestros padres, debemos alzar la mirada, y como nunca antes tener una visión global y de perspectiva, sin quedarnos encerrados en nuestro pequeño esquema en nuestra pequeña habitación, y al hacer este ejercicio, nos daremos cuenta que si no cambiamos desde la profundidad de nuestro espíritu, no según la forma y la idea, sino en verdad, con conciencia de que podemos cambiar, nos quedaremos como perdidos en esta transformación que va más allá de lo que podríamos haber imaginado jamás, porque no es que la Tierra como planeta terminará, sino el orden que el hombre se ha formado… y si pretendemos volver a la normalidad cuando nada es normal, y hacer como si ya todo hubiera pasado, cuando recién está comenzando, no tendremos la libertad de pensamiento para ver que se nos ha enviado un mensaje… el tiempo del Cambio ha llegado, debemos ser nuevos, no como nuevos, sino nuevos desde lo más profundo de nuestro ser, y asumir que ya no sirven los esquemas… es necesario consagrarse, es necesario tener el espíritu despierto para dialogar con el Dios vivo, es necesario disponerse a conocer de verdad de la voluntad de Dios para cada uno de nosotros, es ahora cuando nada de lo aprendido nos puede salvar, que necesitamos aprender a escuchar a Dios.
Pilar González
Sacerdote bajo la Ley de JesúsCristo


